El papel que desempeña la agricultura orgánica en relación a las reservas de carbono y la emisión de co2, es de gran importancia ya que no solo permite que los ecosistemas se adapten mejor a los efectos de los cambios climáticos, sino que también ofrece un mayor potencial para reducir la emisión de gases invernaderos, con este tipo de agricultura utilizando cultivos orgánicos, protegen la superficie frágil de la tierra e inclusive contrarrestan el cambio climático, por restablecer el contenido de materia orgánica.
Con respecto al cuadro numero 5 tenemos que entre los efectos mas importantes de la agricultura orgánica es que se le aporta mayor fertilidad al suelo, de esta manera nos ahorramos el uso de fertilizantes y de agrotoxicos.
Y si en efecto los niveles de carbono del suelo han disminuido como consecuencia de la utilización de las tierras con fines agrícolas tradicionales y como estrategias para contrarrestar esto, tenemos a las estrategias agrícolas sostenibles las cuales abarcan el reciclado de la materia orgánica, la restricción del ciclo interno de nutrientes y la labranza mínima, estas estrategias restablece los niveles de materia orgánica reduciendo las perdidas en el sistema.
Camino a la agricultura organica para reducir directa o indirectamente las emisiones de gas de vestigios agricolas, El cambio climático global está considerado como uno de los problemas ambientales más urgentes. El impacto negativo más importante del cambio climático es la emisión de gases invernadero (CO2, CH4, N2O), que son la consecuencia directa o indirecta de la combustión de recursos no renovables (carbono ligado al petróleo de origen mineral o al carbón). La selva tropical alberga la biomasa viviente más grande en suelos muy delicados que pueden perder completamente su fertilidad cuando se los tala indiscriminadamente como ha ocurrido durante las últimas décadas.
La agricultura aporta más del 20 por ciento de las emisiones globales de gas invernadero antropogénico. Más aún, la intensificación agrícola ha tenido impactos considerables en detrimento de los ecosistemas terrestres y acuáticos en todo el mundo. La duplicación de la producción durante los últimos 35 años estuvo asociada con el aumento de 6,9 veces la fertilización con nitrógeno, de 3,5 veces la fertilización con fósforo y de 1,7 veces las tierras irrigadas. Sin embargo, la agricultura no sólo contribuye con el calentamiento global sino que también, en gran medida, se encuentra afectada por él. De acuerdo con Burdick (1994), el calentamiento global en aumento cambiará las zonas cultivables hacia los polos, el crecimiento, el cultivo y la producción de plantas peligrarán como consecuencia de los cambios en la distribución de las lluvias, del incremento de la radiación de rayos UV-B, y de los cambios en la composición química de la atmósfera. En las regiones que poseen clima continental, los suelos están sujetos a la disecación, lo que ocasionará cambios de clima que agravarán los problemas de salinidad, de erosión y de desertización. Habrá episodios climáticos extremos con más frecuencia. Las plagas y las enfermedades proliferarán al verse favorecidas por un clima más cálido. Todos estos factores tendrán impactos negativos en los rendimientos agrícolas.
La agricultura orgánica no sólo permite que los ecosistemas se adapten mejor a los efectos de los cambios climáticos sino que también ofrece un mayor potencial para reducir la emisión de gases invernadero.
Atte: Jose Antonio Gonzalez
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